Quiénes somos

Nuestra historia

 

Hacia el año 1950, del día 13 del mes de Diciembre, a las seis de la tarde llegaron a la comunidad de Cortazar Guanajuato seis religiosas Franciscanas de la Purísima Concepción Ma. Rosario Aguilar Ortega, Auria Duran, Inés Rodríguez Córdova, Adoración Maldonado, Clotilde y María Asunción solicitadas por el M.R. Padre Clemente Santamaría O.F.M. sacerdote Franciscano de la Provincia de San Pedro y San Pablo, para fundar el Colegio Parroquial en el año de 1951. Estuvieron provisionalmente durante meses mientras llegaba la autorización legítima de la Sagrada Mitra de Morelia.

El nombre del colegio Fray Pedro de Gante se debe al Franciscano misionero que está entre los grandes misioneros que evangelizaron al continente Americano, fue un hermano lego que sobresalió como apóstol de los mexicanos desde 1523, defensor del pueblo conquistado y gran enamorado de la cultura indígena.

Queriendo tener ese espíritu de Fray Pedro de Gante el P. Clemente Santamaría O.F.M. da el nombre de “Colegio Fray Pedro de Gante”. En la ciudad de Cortazar Gto; en el año de 1951.

Durante tres años, vivimos bajo la custodia del Sacerdote Fray Clemente Santamaría, un padre que dejó la mayor parte de su vida en el colegio, en la casa de las Religiosas y en el pueblo entero. El P. Clemente Santamaría O.F.M., hombre sobrio, austero y de corazón enorme, encarnó en su persona al amigo, al consejero, al animador de vocaciones sacerdotales. desde sus primeros años de vida como sacerdote, impulsó la creación de obras de servicio social: escuelas, asilos, agua potable y capillas, reflejo de su acción evangelizadora.

En Cortazar tuvo un anhelo que se convirtió en misión: promover la enseñanza de los jóvenes, con la garantía de calidad que podían darle las hermanas que había solicitado.

El 6 de septiembre del año 1967 se otorga al colegio la incorporación definitiva de primaria.

El día 31 de agosto de 1971 se solicita la autorización para impartir educación secundaria, el 24 de mayo de 1972 fue  concebida la incorporación con carácter provisional.

En el ciclo 1996-1997 se otorga la autorización para impartir clases en educación secundaria.

Frente a este panorama la escuela bendecida por Dios con alumnado suficiente el “Colegio Fray Pedro de Gante” está llamado a una renovación valiente, es por eso que en nuestra institución damos la importancia a la Educación en la Fe y a la formación de valores, para que nuestros alumnos descubran la presencia de Dios en los acontecimientos diarios de la vida, y al mismo tiempo agradecerles a sus padres el haberles dado la existencia.

“La escuela católica educa a sus alumnos para conseguir con eficacia el bien de la ciudad terrena y los prepara para servir a la difusión del Reino de Dios, a fin de que con el ejercicio de una vida ejemplar y apostólica sean como el fermento salvador de la comunidad humana” (Gravissimun educationis 8)

Nuestros centros educativos son un medio privilegiado, para la formación integral de la persona, desde su individualidad y dimensión social, donde se promueve y transmite una concepción cristiana del mundo, del hombre, de la ciencia e historia, animados por el espíritu de fraternidad, estudios, trabajo, alegría y libertad, en armonía con su medio ambiente.

El Colegio Fray Pedro de Gante continúa su trayectoria educativa desde el año 1951 sirviendo a Dios y a la sociedad. Conservando su nombre y con el objeto de actualizar y sistematizar el modelo educativo y los elementos que lo identifican como institución franciscana.

Ofrecer a la comunidad educativa, una formación de calidad en las dimensiones: espiritual, humana y académica, inspirada en los valores evangélicos, marianos y franciscanos, que le lleve a la realización de su vocación, para ser miembros constructivos de una sociedad más justa en armonía con su entorno.

Ser instituciones educativas de calidad, que formen integralmente, con un alto nivel académico y con valores evangélicos, marianos y franciscanos que influyan en la transformación de la sociedad.

Nos esforzamos por promover: misericordia, libertad, oración, pureza, fraternidad, minoridad, armonía con la naturaleza y paz entre todos los miembros de la comunidad.